La segunda excavación arqueológica en la cueva sepulcral situada en el paraje de la Crebada-Cova dels Aragonesos, en el municipio de Atzeneta del Maestrat (Castellón), llevada a cabo a lo largo del mes de julio, ha permitido ampliar el conocimiento sobre el uso de la cavidad como espacio de enterramiento hace 4.000 años. Los nuevos resultados preliminares han desvelado que todo el conjunto de restos responde a un cuidadoso ritual funerario que siguió un protocolo ceremonial para honrar a los difuntos.

Así, se han recuperado más evidencias de este ritual y se han podido distinguir diferentes espacios en la cavidad, lo que está permitiendo a los arqueólogos aproximarse a cómo sería la disposición de los diferentes elementos que acompañaban a los difuntos en el momento de su entierro, tal y como ha informado el Ayuntamiento en un comunicado.

Entre el ajuar funerario destacan una serie de botones de marfil, hasta ahora nunca documentados en semejante cantidad en contextos de esta índole, así como un gran número de huesos de fauna parcialmente calcinados, los cuales pudieron formar parte del ritual en el momento de velar al difunto. Asimismo, también se han recuperado diversos restos cerámicos y útiles de sílex.

Todos los restos recuperados serán ahora estudiados minuciosamente por el equipo de arqueólogos para profundizar en el conocimiento de la cueva y el paraje de la Crebada-Cova dels Aragonesos, paraje que, al mismo tiempo, y tras los recientes hallazgos, adquiere una nueva entidad histórica convirtiéndose en un espacio único para el estudio de la prehistoria alrededor del Penyagolosa.

Las excavaciones han sido cofinanciadas entre el Ayuntamiento de Atzeneta del Maestrat y la Diputación de Castellón a través del Servei d’Investigacions Arqueològiques i Prehistòriques (SIAP).